expr:class='"loading" + data:blog.mobileClass'>

martes, 22 de septiembre de 2009

Pff...

¡Mierda! ¡Otra vez no jodeer! Otra noche en la que mis lágrimas prefieren mi almohada a mis ojos.
Se que dije que no volvería a llorar por lo mismo otra vez, pero es tan inevitable. Tengo tantas preguntas que hacerte y nunca encuentro el valor necesario para decirte esto.

Mi cabeza ahora mismo es lo mas parecido a la devastacion que deja un tornado a su paso. Caos, caos y mas caos. Y pensar que estoy así por tu culpa. Sí, por la tuya, date por aludido si lees esto. Porque empezaste tú con tus tonterías. Y a pesar de todo no me arrepiento de haberte conocido, pero si de haberme enamorado de ti. Desde el principio supe que lo que sentía no podía ser bueno, y acerté.
Llevo 1 mes intentando no pensar en ti, haciendo como que no existes. Pero soy incapaz, y ¿sabes por qué? porque nunca había querido a nadie tanto, a NADIE. Que te quede claro. Por eso me creí tus mentiras, aunque me esfuerce en pensar que me equivoco, aunque me esfuerce en pensar que todo lo que decías era cierto. Nunca oí un "perdóname", un " lo siento" o un simple "no quería" de tu boca, pero te perdoné todas las veces que me hiciste daño. Y volví a caer, una y otra vez. ¿Y todo esto para qué? ¿Para que ahora pases de mí? ¿Para que ahora seas tú el que hace con que no existo? Y lo peor de todo aún no se si alguna de las cosas que me dijiste son , o eran, ciertas porque hasta tu mismo te contracides.
Y como dice una canción que me dijiste "y aunque ahora somos como extraños, yo JAMÁS te olvidaré".

lunes, 7 de septiembre de 2009

Echo de menos ese estado de embobamiento permanente...

Dolor, mucho dolor. Ha ocurrido lo único que no debería haberlo hecho.
He pasado una semana "contruyéndome una burbuja protectora". Lágrima a lágrima. Para protegerme del amor. Amor. Si. Ese sentimiento que nos provoca un estado permanente de embobamiento, y que es capaz de elevarnos a las nubes un día y al siguiente estamparnos contra el suelo. Y aunque suene un poco irreal lo he pasado bastante mal por su culpa y no quiero pasar por lo mismo. Pero ha venido una persona y ha dejado "mi burbuja" hecha añicos con 2 simples palabras, 8 putas letras. Y ahora veo la realidad. Es imposible olvidar a alguien del que estabas (y sigues estando) profundamente enamorada. Y es que tenía tan idolatrada a esa persona que pensaba que era diferente a los demás, que nunca me haría daño. MENTIRA. Todos los tíos son iguales, o al menos yo aún no he encontrado la excepción.Todo el mundo me lo advirtió: ten cuidado, ten cuidado... Pero no veía o no quería ver la realidad.
Pero hoy alguien me ha dicho una frase "Un clavo saca a otro clavo". Espero que sea cierta. Ya lo comprobaré. Pero intentaré no hacer mas experimientos con el amor durante una buena temporada.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Gracias!

Entre canciones de pereza, intento dar un aire fresco y nuevo a mis tardes. Me gustaría poder decir que he borrado esta última semana de mi vida, que he podido escribir una historia encima llenando cada rincón de nuevas sensaciones... Pero ha quedado sólo en el intento. Vuelve el miedo, la inseguridad, pero también las ganas de más, de encontrar el valor que perdí y dar un significado latente a este caos de dudas. Me he lanzado al vacío, siento la gravedad y comienza una nueva aventura. La última. No habrá más días de desesperación, ni noches en vela releyendo mensajes que creía ciertos, hasta que la mas dura realidad me azotó sin reparo. Esta decisión es responsabilidad mía y, como tal, he de asumirla sin vacilaciones, segura de lo que hago, aunque sepa a lo que me enfrento. No soy una experta en esto del amor, de eso no hay duda, pero sigo teniendo fe en que algún día volveré a escribir sobre él, contando su cara mas simpática y desenfadada. Vuelvo a mirar por mí, tirando de ese egoísmo que a veces evoco. Vuelvo a querer sonreír, aunque las ganas no me acompañen todo lo que yo quisiera, y vuelvo a poder mirarle a la cara, haciendo la vista gorda q todo eso que se reproduce casi instintivamente en mis ojos. No tengo que agradecerle nada a él, mi hipotético bienestar no es casualidad, es fruto de la ayuda de muchos, de esos que te quieren de forma incondicional y que dejan atrás mentiras y circos para hacerte ver que tú también has cometido fallos dignos de reprochar.
A ti, a quien más me ha ayudado, sin tener por qué...Quien ha tenido que tirar de mi... Aunque quemar mi casa fuese tu deseo en no pocas ocasiones, espero poder quedar contigo algún día y escuchar miles de cosas buenas, despotricar de alguna película que no fue tan buena cómo pensábamos, hablar sobre millones de cosas...
Gracias, gracias, gracias. Sabes que siempre estaré ahí para lo que necesites. Eres increíble.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

L'amour...

El amor...

Ese motor, el verdadero, el que hace que todo avance hacia delante, el que te hace ver las gilipolleces de la gente, la estupidez, la maldad, y tantas otras cosas y muchas más pero en su justa medida. Ese motor que te da fuerza, rabia, determinación. Ese motor que te da un motivo para volver a casa, para buscar otro gran éxito, para trabajar, esforzarte, para alcanzar la meta final. Ese motor que, después, decide hacerte descansar justo entre sus brazos.
Fácil. Mágico. Perfecto. Ese motor amor.
En el amor los caminos y el paisaje se descubren cada vez.
Yo amo el amor. La belleza del amor. La libertad del amor. Amo la idea de que nada es obligado, que el amor de los demás, su tiempo, su atención, son regalos que se deben merecer y no sólo pretender.
También cuando somos pareja. Se está juntos por elección, no por obligación. Llevar adelante una historia de amor conlleva también un poco de esfuerzo sentimental. Sirve. Ayuda. Hace de pegamento.