sábado, 23 de abril de 2011
viernes, 22 de abril de 2011
Ha sido mejor de lo que jamás podía haber imaginado.
Volver a oír tu voz. Volver a ver tu sonrisa, tus ojos... Volver a tocarte. Volver a abrazarte. Volver a besarte. Volver a compartir segundos, minutos y horas contigo. Porque a pesar de la gente, de nuestras discusiones, de la distancia me has demostrado que te sigo importando, y más importante aún, que me sigues queriendo.
miércoles, 13 de abril de 2011
Y vuelves a recuperar la ilusión.
+ La próxima vez me haces caso.
- Lo tendré en cuenta princesita
+ Ains ...
- Que salá eres.
+¿Por qué? ¿ Por poner un 'ains'?
- No es por eso, es por ser como eres , por ser tú.
+ No me digas esas cosas :$
- Palabras bonitas para una chica bonita
+ *_*
- Lo tendré en cuenta princesita
+ Ains ...
- Que salá eres.
+¿Por qué? ¿ Por poner un 'ains'?
- No es por eso, es por ser como eres , por ser tú.
+ No me digas esas cosas :$
- Palabras bonitas para una chica bonita
+ *_*
Como dice la canción.
Y como dice Sabina, puedo ponerme cursi y decir que tus labios me saben igual que los labios que beso en mis sueños, o puedo ponerme triste y decir que me basta con ser tu enemiga, tu todo, tu esclava, tu fiebre, tu dueña. Y si quieres, también puedo ser tu estación y tu tren, tu mal y tu bien, tu pan y tu vino, tu pecado, tu Dios, tu asesino... o tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra, a la orilla de la chimenea, a esperar que suba la marea...
Y después de un tiempo analizándolo, eso soy, tu sombra. La que se queda hasta el final y, ya cuando todos han abandonado la fiesta, espera ansiosa su momento, ese que nunca llega. Y cuánto más me pidas que me vaya yo más me quedo, porque hay personas que están hechas de paciencia, y por suerte o por desgracia, yo soy una de ellas. Acostumbrada a esperar cosas que nunca llegan y situaciones intangibles que sólo existen en mi cabeza. Yo pedía a gritos una historia de amor y acabé en el callejón sin salida que es esto, que no es historia ni es nada, pero en el momento en el que empezó a doler se volvió real, y la realidad me basta para decir no me arrepiento, y ya no hay vuelta atrás. Me encontré dando tumbos un jueves por la mañana con el mejor café del mundo entre las manos y miles de ilusiones escondidas tras mis pestañas, de esas que no matan, pero aniquilan. Alfombras de terciopelo que ya están muertas, el whisky derramado a tu salud. No-besos de queroseno. Y ya sabes que de vez en cuando me convierto en un mar de lágrimas y estropeo los sábados por la noche, cuando beber para olvidar se vuelve en mi contra. Y puedo ponerme humilde y decir que no soy el mejor, que me falta valor para atarte a mi cama.
Y también puedo ponerme digna y decir "toma mi dirección, cuando te hartes de amores baratos de un rato... me llamas". Pero si lo intento no me sale la voz, y me quedo aquí, en standby; porque ya sabes que me vale todo y me conformo con nada... una canción, una palabra, unas migas de pan... una noche entera en la que te quedas, o sólo media. Waiting. Y cuando tú digas venga, yo diré vale.
Y después de un tiempo analizándolo, eso soy, tu sombra. La que se queda hasta el final y, ya cuando todos han abandonado la fiesta, espera ansiosa su momento, ese que nunca llega. Y cuánto más me pidas que me vaya yo más me quedo, porque hay personas que están hechas de paciencia, y por suerte o por desgracia, yo soy una de ellas. Acostumbrada a esperar cosas que nunca llegan y situaciones intangibles que sólo existen en mi cabeza. Yo pedía a gritos una historia de amor y acabé en el callejón sin salida que es esto, que no es historia ni es nada, pero en el momento en el que empezó a doler se volvió real, y la realidad me basta para decir no me arrepiento, y ya no hay vuelta atrás. Me encontré dando tumbos un jueves por la mañana con el mejor café del mundo entre las manos y miles de ilusiones escondidas tras mis pestañas, de esas que no matan, pero aniquilan. Alfombras de terciopelo que ya están muertas, el whisky derramado a tu salud. No-besos de queroseno. Y ya sabes que de vez en cuando me convierto en un mar de lágrimas y estropeo los sábados por la noche, cuando beber para olvidar se vuelve en mi contra. Y puedo ponerme humilde y decir que no soy el mejor, que me falta valor para atarte a mi cama.
Y también puedo ponerme digna y decir "toma mi dirección, cuando te hartes de amores baratos de un rato... me llamas". Pero si lo intento no me sale la voz, y me quedo aquí, en standby; porque ya sabes que me vale todo y me conformo con nada... una canción, una palabra, unas migas de pan... una noche entera en la que te quedas, o sólo media. Waiting. Y cuando tú digas venga, yo diré vale.
Sin miedo a nada.
Me muero por suplicarte, que no te vayas. Me muero por escucharte decir las cosas que nunca dirás. Mas me callo y te marchas. Mantengo la esperanza de ser capaz algún día, de no esconder la heridas que me duelen al pensar que te voy queriendo cada día un poco más. ¿Cuánto tiempo vamos a esperar? Me muero por abrazarte, y que me abraces tan fuerte. Me muero por divertirte, y que me beses cuando despierte acomodada en tu pecho. Hasta que el sol aparezca me voy perdiendo en tu aroma. Me muero por conocerte, saber qué es lo que piensas, abrir todas tus puertas y vencer esas tormentas que nos quieran abatir. Centrar en tus ojos mi mirada, besarnos hasta desgastarnos nuestros labios. Y ver en tu rostro cada día crecer esa semilla, crear, soñar, dejar todo surgir, aparcando el miedo a sufrir. Me muero por explicarte lo que pasa por mi mente. Me muero por intrigarte y seguir siendo capaz de sorprenderte. Y sentir cada día ese flechazo al verte. ¿Qué más dará lo que digan? ¿Qué más dará lo que piensen? Si estoy loca es cosa mía. Y ahora vuelvo a mirar, el mundo a mi favor, vuelvo a ver brillar la luz del sol.
lunes, 11 de abril de 2011
Sobran las palabras.
Siempre he pensado que mi felicidad no tiene que depender de nadie, solo de mi. Me daba miedo de que dependiera de él. Pero me he dado cuenta de que no le necesito para ser feliz. He vivido toda mi vida sin él.. y ahora ¿no voy a poder? Por supuesto que sí. Y no quiero que suene a despecho. Es la verdad. Ahora estoy mejor que nunca. Paso de él y todo lo que tenga que ver con él. Ahora vivo yo, por mí y para mí. Salgo con mis amigos, y hago lo que quiero. Y si no te gusta, píntalo de otro color si quieres. Ojalá esta situación dure (o vaya a mejor) y como dice la canción ME TOCA A MI ESO DE SENTIRME BIEN.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








