expr:class='"loading" + data:blog.mobileClass'>

jueves, 22 de diciembre de 2011

Eso es indudable.

    Realmente, creo que esa noche no hubo cremalleras. Ni siquiera recuerdo el momento en el que te desabroché el pantalón. No sé ni como de repente estabas allí, conmigo. Después de tanto tiempo sin tocarte, volvimos a sudar como aquellas noches de invierno. No sé si con tanto desenfreno en rozarnos, aunque puede que ni siquiera tuviéramos intención de ello. Buscamos una noche de calor y echamos a perder el olvido. Nos echamos de menos muchos meses, y la última noche nos recordamos de nuevo. Me enganché a ti y dejé de pensar hasta que amaneció. Nos enredamos. Tú conmigo y yo contigo. 
Del sudor de los cuerpos vencidos, habla una canción. Ese que moja tu espalda cuando nos desgastamos sin razonar. Del amor te hablo yo a veces, porque somos cómplices que, donde hay calor, hay amor.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Por las seis vidas que nos quedan.

    Por más que lo intento no consigo averiguar qué somos, y mucho menos aún qué es lo que fuimos.
    ¿Requisitos para ser amigos? Sí, creo que tú y yo los cumplimos todos, y si no son todos, al menos si que cumplimos con la mayoría. ¿Confianza? Eso es algo con lo que contamos, creo que desde el mismo día en el que nos conocimos. Y no sé por qué, porque al fin y al cabo éramos dos personas que no se habían visto en la vida, pero que fueron capaces de hablar durante horas y horas, sin cansarse, igual que si llevaran toda su vida haciéndolo. Es más, me atrevería a decir que es mi mejor amigo desde ese mismo día. Que fue  imprescindible en mi vida. Nos ayudábamos en todo lo que podíamos, y en lo que no podíamos también. Pero sin lugar a dudas, creo que lo que más admiro en nuestra relación es la verdad, esa que creo que nunca nos ha faltado. Porque siempre hemos tenido claro eso de “las verdades a la cara aunque duelan” ¿Atracción? Sí, supongo que también. Es algo fundamental, se quiera o no. La chispa que hace que todo funcione mejor. Que ahora podría hablar de miradas que hipnotizan y sonrisas que enamoran, pero que eso es otra historia.
    Es raro. Me siento rara al pensar en esto. Diciendo la verdad, nunca me había sentido así con alguien. No es sólo confianza lo que me transmite, pero tan poco sabría deciros qué es. No encuentro las palabras. Me siento bien estando a su lado, me hace reír, y eso no todo el mundo puede decirlo. Pero esto no quiere decir que todo entre nosotros sea perfecto. Es más, hace tiempo que no lo es. Lo que hace que intente “aprovecharle” cada vez que tengo la oportunidad, ya que nunca sé cuando va a ser tarde para hacerlo.
    Es una de esas personas insustituibles en tu vida, ya sea por su locura o por su cordura. Es capaz de hacer cosas que muchas personas ni se plantearían. Es muy grande, aunque la mayoría del tiempo se subestime. Pero sin lugar a dudas, lo que más admiro es su nobleza, su honradez. Es de esas personas que siempre van de frente, que defienden lo que quieren, que lo da todo por la gente. No encontrareis muchos así en este mundo. 
    Por todo esto y mucho más voy a intentar retenerle en mi vida todo el tiempo que pueda. Porque la mayoría de la gente no se dan cuenta de la maravillosa persona que tienen al lado, pero yo si. Por eso quiero decirle todo esto. Que sepas que siempre estaré ahí para arrancarte una sonrisa (o una lágrima) y que si quieres planear el asalto al mundo, yo lo planearé contigo. (Aunque siga sin saber qué somos).

    P.D.: Sólo te voy a pedir una cosa. Verdad. Y recuerda que las verdades a medias también son mentiras. ;)

martes, 8 de noviembre de 2011

¿Cómo renunciar al motivo de tu sonrisa?

Lo más duro no es hacerlo. Al fin y al cabo es una decisión más de tantas que tendrás que tomar en tu vida. Lo más difícil es enfrentarse al día a día. Saber que ya no va a estar ahí como tantas otras veces. Saber que todo el tiempo invertido ha sido en vano. Que has luchado por nada, por una simple ilusión. Porque sí, de ilusiones se vive, y para ilusa tú. También está eso de renunciar a tus principios. "Mientras quede una posibilidad entre miles de millones, vale la pena intentarlo". Pero, ¿en qué momento deja de valer la pena? ¿Cuando los malos momentos abundan más que los buenos? ¿Cuando te quedas sin fuerzas para seguir intentándolo? Nunca he sido de esas. Creo que nunca me he rendido. Pero esta vez la situación me supera. Siento que lucho por algo que nunca va a venir y que cada vez está más lejos. Y podría conformarme con lo que tengo. ¿Pero quién se conforma con la Tierra pudiendo tener las estrellas? Yo desde luego no... Y mientras las estrellas sigan brillando en mi cielo y ninguna persona se adueñe de ellas, esta loca va a seguir reconstruyendo su cohete, aunque se le venga abajo mil y una veces más. Ese cohete sencillo, pero que consiguió llegar hasta la luna y que espera que un día alcance las estrellas. Estrellas que cada noche le iluminan la cara, que le alegran la mirada, que la hacen sonreír... Difícil a veces, improbable otras, pero nunca NUNCA imposible.

P.D. No, nunca renuncieis al motivo de vuestra sonrisa.

jueves, 13 de octubre de 2011

Time goes by.

    Y se siente débil si te habla, indefensa si te ve, frágil si te piensa. Que se convierte en un mar de lágrimas cada noche y que sólo tu voz consigue calmarla. Que su vida y su mundo podrán cambiar, pero en el fondo ella seguirá siendo la misma. La misma que un día conociste, la de la sonrisa imborrable, la que con una simple mirada puede alegrarte el día, la que te busca (aunque no siempre te encuentra), la que no acepta un NO, la que te entiende (y aunque no lo haga, te apoya), la niña que a veces se cree mujer, la que persigue sus sueños, la que lo da todo y más por las personas (aunque no siempre lo merezcan), la que por muchas veces que caiga siempre acaba levantándose (porque en eso consiste la vida) Y sobretodo siempre será aquella niña que te quiso, que te quiere y que te querrá, esa niña que te echa de menos, esa niña que nunca te va a olvidar, esa niña que SIEMPRE te va a recordar.

viernes, 7 de octubre de 2011

Y me tiro de cabeza para ver si me hundo, o no me hundo, o yo qué sé.

Dicen que a través de las palabras, el dolor se hace más tangible. Que podemos mirarlo como a una criatura oscura. Tanto más ajena a nosotros cuanto más cerca la sentimos. Siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel. Que extraño y puro sufrimiento es el sufrir.

El ser humano no sabe vivir plenamente, no sabe disfrutar de cada instante, se olvida de recordar que todo tiene un sentido. Como bien dijo Oscar Wilde El sufrimiento es el medio por el cual existimos, porque es el
único gracias al cual tenemos conciencia de existir.











miércoles, 5 de octubre de 2011

Nothing else matters.

+ La verdad es que no podría estar más a gusto con la situación que estoy viviendo. No me creía capaz de llegar hasta este punto y aquí estoy. Y lo mejor de todo es que a fecha de hoy no me he arrepentido. Estoy conociendo una parte de mi yo que no sabía ni que existía...


- ¿Estás enamorada de él?


+¿De él? Yo creo que ahora mismo no podría estar más enamorad de mi.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Verano 2011. Parte 2.
















Bye bye.

martes, 30 de agosto de 2011

Cuando apuestas, sólo pueden pasar dos cosas...


    Que ganes o que pierdas. Y el problema no es precisamente ganar o perder, sino qué ganas o qué pierdes. El problema es hacer la mayor estupidez, gilipollez o insensatez que has hecho en toda tu jodida vida y perder a alguien que lo era todo para ti. Perder a una de esas personas que son tan únicas como irremplazables. No se si sabréis lo que significa que desaparezca uno de esos pilares que impiden que caigas y que te mantienen a flote, pero no os lo deseo a ninguno. Es una sensación horrible, le echas de menos constantemente, solamente quieres hablar con él y explicarle el porqué de tu decisión aún sabiendo que no la va a entender. Pero, ¿sabéis que es lo peor de todo? Saber que has hecho daño a alguien a quién de verdad le importabas, a pesar de tus tonterías, tus paranoias, tus enamoramientos… Alguien que siempre ha estado dispuesto a ayudarte. Y todo por actuar por puros impulsos. ¿Quién me mandará a mí? Y lo peor de todo es que probablemente no haya vuelta atrás, porque cuando haces daño a alguien, a pesar de que te arrepientas y de que le pidas perdón un millón de veces, la herida siempre estará ahí y con el tiempo se curará pero la cicatriz seguirá ahí, día a día, recordando lo que sea que hiciste. Y no te pido que me perdones, aunque ya sabes lo muchísimo que lo siento, porque sería pedirte demasiado viendo todo lo que has dado y cómo me he portado. Sólo te voy a pedir una cosa, que no me guardes rencor y que si algún día decides olvidar lo sucedido aquí estaré yo, dispuesta a retomar la amistad en el mismo lugar dónde la dejamos unos meses atrás. Sé que esto no va a ser fácil, pero respeto totalmente tu decisión y me voy a quitar del medio como me has pedido. No te voy a olvidar (espero que tú a mí tampoco).

P.D. Lamento haberme convertido en esta persona tan distinta a la que conociste.
P.D.2. Te quiero, te quise y te querré.

lunes, 8 de agosto de 2011

Verano 2011. Parte 1.




























La vida no es un problema para ser resuelto, es un misterio para ser vivido.























Todas las fotos hechas con una BlackBerry, de ahí su calidad,   
pero lo importante son los instantes que en ellas aparecen y
 las personas que los han vivido conmigo.   Verano 2011.