Querido tú:
Tengo muchas cosas que decirte y la verdad es que no se cómo empezar. Quizá deba hacerlo por lo más importante: te quiero.
Dicho esto continuaré intentando explicarte con las palabras correctas mi situación.
No se exactamente qué somos ni se qué dejamos de ser, no se qué sientes por mi ni qué dejas de sentir y, lo más importante de todo, no se que hacer.
Mi posición como amiga debería ser clara, pero olvidaba que ya no lo soy (según tus últimas palabras). Imaginando que por alguna remotísima casualidad aún me consideraras “amiga” debería ayudarte en todo lo que pueda pensando en lo que te va a hacer bien. Visto así es simple, si para empezar supiera qué te va a hacer bien. Como no lo se, he de suponer que ella es lo que te hace bien. Conclusión: debería ayudarte a estar bien con ella, pero resulta que si hago eso lo voy a pasar bastante mal (de hecho, ya lo estoy pasando).
Mi posición como persona con una mínima capacidad de raciocinio debería ser evidente, quitarme del medio y dejar que el destino haga su trabajo. Visto así carece de complejidad, pero resulta que no me gusta la idea de renunciar a ti. Conclusión: opción casi imposible de realizar.
Mi posición como enamorada debería ser obvia, entregarme completamente a ti y hacerte ver que yo te voy a hacer más feliz, sin pararme a pensar qué es lo que realmente quieres. Problema: eres (o eras) mi amigo y me importa tu felicidad. Conclusión: no hay nada concluyente.
Te juro que lo he intentado, le he dado mil vueltas al asunto, ser objetiva, ser subjetiva, tirar hacia ti, tirar de ti… Lo he cogido del derecho, del revés, con mucha luz, con poca luz, desde un punto de vista maduro (dentro de lo que mi capacidad alcanza), desde un punto de vista infantil, egoístamente, justamente, empáticamente... y no soy capaz de concluir en algo concluyente. Espero que me perdones y que entiendas mi posición, seguiré con el cerebro en marcha pensando qué pieza mover y cómo hacerlo en el tablero de este juego cuyas normas hemos perdido.
Fdo: tu…lo que sea.
Elena.
P.D.1: Esta es solo la primera de las múltiples “cartas” que pienso escribirte para que intentes comprender mi situación.
P.D.2: Solo te pido que no me olvides.
No hay comentarios:
Publicar un comentario