Que tontas somos cuando el corazón nos empieza a latir. Corazón que está abierto para aquel que tenga voz y sepa decir un "te quiero". ¿De esos? Muchos. Fáciles de encontrar. Miremos ahora al ser que no tiene voz pero sí corazón. No dice un "te quiero", lo siente. Para escucharlo no hace falta apoyarse en su pecho sino tener un sexto sentido. Es ese ser que sabe poner su "corazón" en tus manos para que lo notes latir, en tus oídos para que lo escuches bombear, delante de tus ojos para que veas que, a pesar de su pequeño tamaño, a sabido meter toda tu vida en él, ha ordenado en cada hueco tu pasado, presente y futuro como si fueran suyos. Él tampoco te mandará un mensaje cariñoso, no conoce el significado de ninguna de las palabras que pueda contener. En vuestra historia no habrá flores ni bombones. Él no tiene ni idea de su existencia. Sólo sabe que existes tú. Con eso le sobra. ¿Vuestras fotos? Si buscases en su memoria verías que a sus ojos no le hace falta ningún flash, ni batería, ni zoom para captar y grabar cada uno de sus momentos junto a ti. ¿Noche, día? No sabe distinguir. Él descansa a tu lado, tu sonrisa su almohada y tu cuerpo todo un colchón. ¿Su paz? Tu alegría. ¿Su guerra? Tu tristeza. ¿Su daño? Tus lágrimas. ¿Su cura? Tus besos. Para él, la mañana no empieza cuando sale el sol. Su despertador son tus manos al agarrar las suyas.
Ahora piensas. ¿Cómo agradecerle todo eso? Que más da. Has sabido ver todo aquello que él te ha enseñado. No lo has visto. Lo has sentido.
¿Qué es un "te quiero"? ¿Le encuentras significado?
No hay comentarios:
Publicar un comentario