expr:class='"loading" + data:blog.mobileClass'>

lunes, 27 de julio de 2009

¿Te acuerdas?

De aquel tiempo cuándo las decisiones importantes se tomaban mediante un práctico "pito pito colorito dónde vas tu tan bonito..."

Se podían solucionar las cosas con un simple
"No ha valido!!"

Los errores se arreglaban diciendo simplemente
"Volvemos a empezar"

El peor cástigo era escribir 100 veces "No volveré a..."

Tener mucho dinero sólo significaba poder comprarte un helado, o una bolsa de chuches cuando salíamos de la escuela.

Hacer una montaña de arena podía mantenernos felizmente ocupados durante toda una tarde.

Siempre descubrías tus más ocultas habilidades gracias a un "¿A que no haces ésto?".

No había nada más prohibido que jugar con fuego.

"Tonto el último" era lo que nos hacía correr como locos, hasta que nos sentíamos cómo el corazón nos latía con fuerza dentro del pecho.

"Polis y cacos" era sólo un juego para el patio y, por supuesto, siempre era mucho más divertido ser ladrón que policía.

La mayor desilusión era haber sido elegido el último en un deporte.

Nunca faltaban los caramelos que tiraban los Reyes magos en Navidad, ni la sorpresa que nos dejaba El ratoncito Pérez.

"Guerra" sólo significaba tirarse bolas de papel o trocitos de gomas Milán de colores durante las horas libres en clase.

Los helados constituían el grupo de alimentos básicos y esenciales en verano.

Los paseos en "bici" eran una gran aventura.

El negocio del siglo era coseguir cambiar los dos cromos repetidos por el que hacía tanto tiempo que buscabas.

Todas esas cosas nos hacían felices, no necesitábamos nada mas. Una pelota, una cuerda y dos amigos o amigas con los que hacer el gandul durante todo el día.

Esa época en la que todo era tan fácil...



No hay comentarios: