No le echemos la culpa al destino, a una mala infancia, a un trauma, a una mala experiencia, nadie está predestinado. Cada uno construye su vida solito, poco a poco, paso a paso, haciéndolo lo mejor que sabe, dando pasos de gigante, yéndose de bruces contra el suelo y volviéndose a levantar con los morros chorreando de sangre...dolor...mucho dolor.
¿¿Y qué?? Ríete del dolor porque acabará yéndose con el tiempo. Deja tu alma pura, intacta, contruye tu pequeño re fugio moral, ético... Pero sobre todo no pierdas esos valores que te han llevado a ser quien eres.
NO DEJES que nadie te cambie, porque eso llevará a la destrucción de tu persona, de ti mismo... Tirará abajo tu refugio y no te quedará nada... No seras nadie...
No hay comentarios:
Publicar un comentario