Quiero verte, ya, ahora, lo necesito.
Oirte, comerte, besarte, tocarte, sentir que estas aquí. Que todavía no está todo perdido, que permaneceras aquí, porque quieres quedarte. Porque quieres quererme.
Acariciame la vida, aráñame el alma, pero a mi lado, muérdeme la nariz, y una, y otra vez. Duérmeme en tu pecho, pégame, si así consigues acercarte 3 centímetros mas. Tantos centímetros como segundos tardaste en decidir que yo era para ti, y tu eras para mí.
Clávame la mirada, pero no sueltes mi mano, que tiene adicción a las tuyas. Sígueme, adelántame y guiáme, que me pierdo por ti.
Acelera, suda, grita.
Noche. Estamos vivos y se siente. Euforia. Taquicardias. Corazones que van a 3000 por gemido.
Segundos que se guardan, que se intentan olvidar.
Miradas de complicidad, y manos que siguen aún atadas.
Un cielo negro, que se vuelve azul, y cada vez mas azul, y cada minuto una lanza que se clava, un adios que se divisa.
Ahora dime que esto no es un adios, que solo es un hasta luego, o mejor, un hasta ahora.
¿Adicta o enamorada? Me da igual, sólo te quiero aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario